CINE DE VERANO (III). ‘Into the wild’: la imposibilidad de una isla

itwbn

Quizá porque has venido solo, también; quizá porque te he visto pasar solo, justo a mi derecha por el pasillo entre los asientos, distrayéndome un segundo de mi taciturna vigilancia de este patio llenándose de gente –ni ganas he tenido hoy, siquiera, de comprarle nada a mi íntima desconocida de la tienda de chucherías–; seguramente por tu aire distraído, tímido, buscando asiento en la penumbra aún azulada del atardecer como si se te hubiera caído algo y lo estuvieras buscando –como si pidieras disculpas, casi–, te he seguido vigilando desde lejos: sin poder evitar pensar que pareces demasiado solo para la edad que tienes, o pareces tener.

[Sigue leyendo en CTXT]

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s