Crónicas parlamentarias (V)

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Esa apartada orilla del PP

No revelamos nada si decimos que el mundo es un gigantesco teatro, una mascarada, una farsa de marionetas extenuándonos por dar al público el mejor perfil, por que no se nos vean los costurones del disfraz (o sea, del alma en carne viva: “Todo el año es carnaval”, dejó dicho Larra). Es un fenómeno innato en nuestra estirpe, pero en política alcanza cotas mitológicas, como de fábula ejemplarizante para niños. Los del común solemos ir por ahí sin darnos demasiada cuenta de nuestro propio número ambulante, pero es digno de ver cómo, por ejemplo en el Congreso de los Diputados, los actores pasan sin pudor alguno de ser unos cuando están sentados a ser otros con atril o cámaras delante. 

Y su palabra es la ley

En la pared frontal del hemiciclo del Congreso de los Diputados, justo encima de la tribuna, hay varios frescos –nos referimos a motivos artísticos– ilustrando situaciones históricas o simbólicas; se supone que tratando de inspirar las altas decisiones que se tomen en esta cámara. Uno de ellos es un hombre postrado ante un ángel, ambos con un documento en las manos: el gesto de humildad del primero ante el segundo viene seguramente a simbolizar la sumisión de las leyes de aquí abajo respecto de las divinas, o la torpeza maltrecha del barro frente a lo Infalible.

 

La economía que acontece en nuestra rúa

Es un episodio conocido, pero conviene recordarlo cada tanto, por ser lección que no prescribe. Se trata del primer capítulo del Juan de Mairena de don Antonio Machado. Mairena pide a un alumno que salga a la pizarra y escriba: Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa. A continuación le pide que traduzca la frase a “lenguaje poético”. Entonces, el alumno escribe: Lo que pasa en la calle.

 

Azotes de humor en el Congreso

Como el atento ciudadano de la polis ya sabe, en el Congreso de los Diputados hay dos patricios apellidados Hernando, casi como los Hernández y Fernández de Tintín: Antonio Hernando, actual primer espada del PSOE tras la baja de gladiator Pedro Sánchez, y Rafael Hernando, temible espada de Damocles del PP en la Cámara Baja. Es difícil apreciarlo a primera vista (porque conviene estar allí para verlo), pero lo cierto es que ambos crean sin saberlo un sutil movimiento marino, como de influjo lunar, sobre el presidente Rajoy, que a pesar de no vivir en esta dimensión del cosmos no consigue escapar a los movimientos universales de expansión y retracción…

 

La ultraperificidad de nuestras vidas

Soplaba ayer cierta brisa morena, a las cuatro de la tarde, desde las tribunas superiores del Congreso; ese lugar reservado a visitas guiadas, invitados de excepción y románticos plumillas que aún prefieren escuchar in situ las intervenciones aunque no se esté dirimiendo allí una coronación, un golpe de Estado o una performance de las Femen… 

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