Archivo de Categorías: La cofradía

Nacho Vegas, las Hostilidades, Etcétera

Alguien contempla, atónito, desde la ventana de su estudio, cómo una mujer se revuelve y da una paliza a un hombre, en la acera de enfrente, bajo la lluvia: cuando baja a la calle comprueba que la pareja sólo avanzaba

Nacho Vegas, las Hostilidades, Etcétera

Alguien contempla, atónito, desde la ventana de su estudio, cómo una mujer se revuelve y da una paliza a un hombre, en la acera de enfrente, bajo la lluvia: cuando baja a la calle comprueba que la pareja sólo avanzaba

Medio siglo contando el cuento en que sucede todo

Entonces entraron al cuarto de José Arcadio Buendía, lo sacudieron con todas sus fuerzas, le gritaron al oído, le pusieron un espejo frente a las fosas nasales, pero no pudieron despertarlo. Poco después, cuando el carpintero le tomaba las medidas

Medio siglo contando el cuento en que sucede todo

Entonces entraron al cuarto de José Arcadio Buendía, lo sacudieron con todas sus fuerzas, le gritaron al oído, le pusieron un espejo frente a las fosas nasales, pero no pudieron despertarlo. Poco después, cuando el carpintero le tomaba las medidas

La canción de cuna de José Hierro

En la derrota hay silencio, cristales rotos, telas rotas, y vergüenza. En la derrota hay silencio de relojes rotos, muy parados, rachas de viento que no cesan –no van a callarse en toda la noche–, y vergüenza: ciertas ganas niñas,

La canción de cuna de José Hierro

En la derrota hay silencio, cristales rotos, telas rotas, y vergüenza. En la derrota hay silencio de relojes rotos, muy parados, rachas de viento que no cesan –no van a callarse en toda la noche–, y vergüenza: ciertas ganas niñas,

Larra: escribir, llorar, tal vez morir

Se escribe en legítima defensa. Pero si escribir en Madrid es llorar, qué clase de defensa queda a quienes sólo saben escribir para defenderse. Por eso, tantas veces, escribir en Madrid es llorar a latigazos.  Soy periodista, paso la mayor

Larra: escribir, llorar, tal vez morir

Se escribe en legítima defensa. Pero si escribir en Madrid es llorar, qué clase de defensa queda a quienes sólo saben escribir para defenderse. Por eso, tantas veces, escribir en Madrid es llorar a latigazos.  Soy periodista, paso la mayor

CINE DE VERANO (V). ‘Antes del amanecer’: el abordaje fortuito

En mecánica cuántica ya se contempla sin reparo la teoría de los multiversos, según la cual –dicho de forma grosera– el universo que conocemos se estaría ramificando ad infinitum en un abanico incalculable de universos paralelos, de realidades potenciales; casi

CINE DE VERANO (V). ‘Antes del amanecer’: el abordaje fortuito

En mecánica cuántica ya se contempla sin reparo la teoría de los multiversos, según la cual –dicho de forma grosera– el universo que conocemos se estaría ramificando ad infinitum en un abanico incalculable de universos paralelos, de realidades potenciales; casi

El temblor sonámbulo del niño Lorca

Miraba con los ojos atónitos de quien ve con la sangre. Veía; no con los ojos de la cara, sino con el ojo sonámbulo del río que corre, en la madrugada del mundo, dando de beber y de llorar a

El temblor sonámbulo del niño Lorca

Miraba con los ojos atónitos de quien ve con la sangre. Veía; no con los ojos de la cara, sino con el ojo sonámbulo del río que corre, en la madrugada del mundo, dando de beber y de llorar a

CINE DE VERANO (III). ‘Into the wild’: la imposibilidad de una isla

Quizá porque has venido solo, también; quizá porque te he visto pasar solo, justo a mi derecha por el pasillo entre los asientos, distrayéndome un segundo de mi taciturna vigilancia de este patio llenándose de gente –ni ganas he tenido

CINE DE VERANO (III). ‘Into the wild’: la imposibilidad de una isla

Quizá porque has venido solo, también; quizá porque te he visto pasar solo, justo a mi derecha por el pasillo entre los asientos, distrayéndome un segundo de mi taciturna vigilancia de este patio llenándose de gente –ni ganas he tenido