Archivo de Categorías: Las personas del drama

La canción de cuna de José Hierro

En la derrota hay silencio, cristales rotos, telas rotas, y vergüenza. En la derrota hay silencio de relojes rotos, muy parados, rachas de viento que no cesan –no van a callarse en toda la noche–, y vergüenza: ciertas ganas niñas,

La canción de cuna de José Hierro

En la derrota hay silencio, cristales rotos, telas rotas, y vergüenza. En la derrota hay silencio de relojes rotos, muy parados, rachas de viento que no cesan –no van a callarse en toda la noche–, y vergüenza: ciertas ganas niñas,

Michi Panero: póstumo de sí mismo

Lo que la mayoría sabemos de Michi Panero (Madrid, 1951–Astorga, 2004) no lo sabemos más que de oídas: de oírle a él, concretamente, casi siempre ante una cámara, oficiando con violencia exquisita la demolición de su propia efigie. Quienes le

Michi Panero: póstumo de sí mismo

Lo que la mayoría sabemos de Michi Panero (Madrid, 1951–Astorga, 2004) no lo sabemos más que de oídas: de oírle a él, concretamente, casi siempre ante una cámara, oficiando con violencia exquisita la demolición de su propia efigie. Quienes le

Pedro sánchez, ‘ex’ de sí mismo

Cuando se conoció el resultado de las elecciones del 26-J, más de un perverso consideró que el problema de Pedro Sánchez había sido no ser tan-tan guapo como se esperaba de él a esas alturas; peor: era menos guapo que

Pedro sánchez, ‘ex’ de sí mismo

Cuando se conoció el resultado de las elecciones del 26-J, más de un perverso consideró que el problema de Pedro Sánchez había sido no ser tan-tan guapo como se esperaba de él a esas alturas; peor: era menos guapo que

Federico G. Lorca: drama rural en mil enigmas y un asesinato

Hay muertos que no terminan de morirse nunca; que siguen jugando al escondite, con los vivos y con los muertos. Hay otros muertos, también (quizá fantasmas de papel y tinta), que no quieren que se encuentre a esos muertos; y

Federico G. Lorca: drama rural en mil enigmas y un asesinato

Hay muertos que no terminan de morirse nunca; que siguen jugando al escondite, con los vivos y con los muertos. Hay otros muertos, también (quizá fantasmas de papel y tinta), que no quieren que se encuentre a esos muertos; y

El temblor sonámbulo del niño Lorca

Miraba con los ojos atónitos de quien ve con la sangre. Veía; no con los ojos de la cara, sino con el ojo sonámbulo del río que corre, en la madrugada del mundo, dando de beber y de llorar a

El temblor sonámbulo del niño Lorca

Miraba con los ojos atónitos de quien ve con la sangre. Veía; no con los ojos de la cara, sino con el ojo sonámbulo del río que corre, en la madrugada del mundo, dando de beber y de llorar a

CINE DE VERANO (II). ‘Revolutionary Road’: nunca nos quedará París

¿Han ido ustedes solos al cine alguna vez? Seguramente no; seguro que muy pocos, o ninguno. Porque tiene su aquél: late ahí una suerte de pudor infantil, ¿verdad?, como de estar cometiendo una travesura vergonzante, impropia ya de adultos –qué

CINE DE VERANO (II). ‘Revolutionary Road’: nunca nos quedará París

¿Han ido ustedes solos al cine alguna vez? Seguramente no; seguro que muy pocos, o ninguno. Porque tiene su aquél: late ahí una suerte de pudor infantil, ¿verdad?, como de estar cometiendo una travesura vergonzante, impropia ya de adultos –qué

Marlon Brando: todas las caras del animal

La cámara se acerca de costado, casi a traición, hacia la figura de un hombre apuesto de mediana edad que se tapa los oídos, cerrados los ojos, algunos metros por debajo de una vía que cruza el cielo de la

Marlon Brando: todas las caras del animal

La cámara se acerca de costado, casi a traición, hacia la figura de un hombre apuesto de mediana edad que se tapa los oídos, cerrados los ojos, algunos metros por debajo de una vía que cruza el cielo de la