Archivo de Categorías: El rey desnudo

Cantares de ciego (#2)

  Carta en la noche a los dueños del mundo, en La vela y el vendaval   Anuncios

Cantares de ciego (#2)

  Carta en la noche a los dueños del mundo, en La vela y el vendaval  

La buena educación

Hay una España que no es un Estado, sino un estado de ánimo. Hay un lugar que se llama así, de manera íntima, y que no es un lugar físico siquiera, ni una abstracción patriótica y folclórica (refugio de canallas),

La buena educación

Hay una España que no es un Estado, sino un estado de ánimo. Hay un lugar que se llama así, de manera íntima, y que no es un lugar físico siquiera, ni una abstracción patriótica y folclórica (refugio de canallas),

Religión

El término religión, como muchos saben, procede del latín religare: re-ligar; reunir. Pero reunir, ¿el qué? Los pedazos. Los pedazos rotos del corazón humano, cuya primera fractura es salir a respirar en este mundo. Esa palabra, corazón, es la piedra

Religión

El término religión, como muchos saben, procede del latín religare: re-ligar; reunir. Pero reunir, ¿el qué? Los pedazos. Los pedazos rotos del corazón humano, cuya primera fractura es salir a respirar en este mundo. Esa palabra, corazón, es la piedra

“España te quiere, España no te quiere” (o el tertuliano que llevas dentro)

Aquí hay que vivir de punta, en alerta perpetua, como cuando en el colegio presentías una colleja que no sabías de dónde te iba a caer (pero que te iba a caer fijo). Porque eso será España: un diabólico patio

“España te quiere, España no te quiere” (o el tertuliano que llevas dentro)

Aquí hay que vivir de punta, en alerta perpetua, como cuando en el colegio presentías una colleja que no sabías de dónde te iba a caer (pero que te iba a caer fijo). Porque eso será España: un diabólico patio

Comprometerse

Existe una forma de saber si una idea es moralmente deleznable: imaginársela convertida en obra artística, del palo que sea. Si no es posible imaginársela (o si dan arcadas en el intento), es que efectivamente lo es. Ya, ya sé

Comprometerse

Existe una forma de saber si una idea es moralmente deleznable: imaginársela convertida en obra artística, del palo que sea. Si no es posible imaginársela (o si dan arcadas en el intento), es que efectivamente lo es. Ya, ya sé

La venganza de los del palo

Están los de dentro y están los de fuera. Están los que saben y los que no. Están los que bailan y los del palo. Contaba Javier Cercas que en su pueblo natal (Ibahernando, Cáceres: 3.000 habitantes en los años

La venganza de los del palo

Están los de dentro y están los de fuera. Están los que saben y los que no. Están los que bailan y los del palo. Contaba Javier Cercas que en su pueblo natal (Ibahernando, Cáceres: 3.000 habitantes en los años

La mala educación

Somos, fundamentalmente, el país de Felipe II; ya sabemos: el colega ése a quien uno se imagina tumbándose en el sofá y poniendo el fútbol, cerveza en mano, diciéndole a la consorte distraídamente, como quien acaba de perder al Hundir

La mala educación

Somos, fundamentalmente, el país de Felipe II; ya sabemos: el colega ése a quien uno se imagina tumbándose en el sofá y poniendo el fútbol, cerveza en mano, diciéndole a la consorte distraídamente, como quien acaba de perder al Hundir