Archivo de Categorías: Perfiles y sombras

Nacho Vegas, las Hostilidades, Etcétera

Alguien contempla, atónito, desde la ventana de su estudio, cómo una mujer se revuelve y da una paliza a un hombre, en la acera de enfrente, bajo la lluvia: cuando baja a la calle comprueba que la pareja sólo avanzaba

Nacho Vegas, las Hostilidades, Etcétera

Alguien contempla, atónito, desde la ventana de su estudio, cómo una mujer se revuelve y da una paliza a un hombre, en la acera de enfrente, bajo la lluvia: cuando baja a la calle comprueba que la pareja sólo avanzaba

Iluminar los rostros de Goya

Se ha dicho muchas veces que todas las guerras son la misma. Cambian los verdugos y las víctimas, los puñales y el grito; espejos, unos de otros, de la atrocidad y el dolor que anida en el corazón humano, su

Iluminar los rostros de Goya

Se ha dicho muchas veces que todas las guerras son la misma. Cambian los verdugos y las víctimas, los puñales y el grito; espejos, unos de otros, de la atrocidad y el dolor que anida en el corazón humano, su

La canción de cuna de José Hierro

En la derrota hay silencio, cristales rotos, telas rotas, y vergüenza. En la derrota hay silencio de relojes rotos, muy parados, rachas de viento que no cesan –no van a callarse en toda la noche–, y vergüenza: ciertas ganas niñas,

La canción de cuna de José Hierro

En la derrota hay silencio, cristales rotos, telas rotas, y vergüenza. En la derrota hay silencio de relojes rotos, muy parados, rachas de viento que no cesan –no van a callarse en toda la noche–, y vergüenza: ciertas ganas niñas,

La memoria en llamas de Angelina Gatell

Alguien –quizás otro grande poeta–, en algún atardecer de posguerra de un campo manchego, escuchó a un viejo pastor decir que “las guerras civiles duran cien años”. (Un anciano probablemente analfabeto pero que sabría leer de carrerilla el abecedario de

La memoria en llamas de Angelina Gatell

Alguien –quizás otro grande poeta–, en algún atardecer de posguerra de un campo manchego, escuchó a un viejo pastor decir que “las guerras civiles duran cien años”. (Un anciano probablemente analfabeto pero que sabría leer de carrerilla el abecedario de

Larra: escribir, llorar, tal vez morir

Se escribe en legítima defensa. Pero si escribir en Madrid es llorar, qué clase de defensa queda a quienes sólo saben escribir para defenderse. Por eso, tantas veces, escribir en Madrid es llorar a latigazos.  Soy periodista, paso la mayor

Larra: escribir, llorar, tal vez morir

Se escribe en legítima defensa. Pero si escribir en Madrid es llorar, qué clase de defensa queda a quienes sólo saben escribir para defenderse. Por eso, tantas veces, escribir en Madrid es llorar a latigazos.  Soy periodista, paso la mayor

Laura Nyro: cantar como canta el pájaro

Por qué hacemos lo que hacemos; para qué; para quién. Cuando nos extenuamos, a veces con obsesión suicida, en nuestras actividades cotidianas, ¿para quién lo hacemos realmente? ¿Qué teatro en penumbra esperamos que aplauda? Hacemos lo que hacemos, lo que

Laura Nyro: cantar como canta el pájaro

Por qué hacemos lo que hacemos; para qué; para quién. Cuando nos extenuamos, a veces con obsesión suicida, en nuestras actividades cotidianas, ¿para quién lo hacemos realmente? ¿Qué teatro en penumbra esperamos que aplauda? Hacemos lo que hacemos, lo que

Pedro sánchez, ‘ex’ de sí mismo

Cuando se conoció el resultado de las elecciones del 26-J, más de un perverso consideró que el problema de Pedro Sánchez había sido no ser tan-tan guapo como se esperaba de él a esas alturas; peor: era menos guapo que

Pedro sánchez, ‘ex’ de sí mismo

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