Entradas etiquetadas: Las Personas del Drama

España, camisa blanca de mi venganza

–¿No crees, Federico, que la patria no es nada, que las fronteras están llamadas a desaparecer? ¿Por qué un español malo tiene que ser más hermano nuestro que un chino bueno?  –Yo soy español integral, y me sería imposible vivir

España, camisa blanca de mi venganza

–¿No crees, Federico, que la patria no es nada, que las fronteras están llamadas a desaparecer? ¿Por qué un español malo tiene que ser más hermano nuestro que un chino bueno?  –Yo soy español integral, y me sería imposible vivir

La canción de cuna de José Hierro

En la derrota hay silencio, cristales rotos, telas rotas, y vergüenza. En la derrota hay silencio de relojes rotos, muy parados, rachas de viento que no cesan –no van a callarse en toda la noche–, y vergüenza: ciertas ganas niñas,

La canción de cuna de José Hierro

En la derrota hay silencio, cristales rotos, telas rotas, y vergüenza. En la derrota hay silencio de relojes rotos, muy parados, rachas de viento que no cesan –no van a callarse en toda la noche–, y vergüenza: ciertas ganas niñas,

Michi Panero: póstumo de sí mismo

Lo que la mayoría sabemos de Michi Panero (Madrid, 1951–Astorga, 2004) no lo sabemos más que de oídas: de oírle a él, concretamente, casi siempre ante una cámara, oficiando con violencia exquisita la demolición de su propia efigie. Quienes le

Michi Panero: póstumo de sí mismo

Lo que la mayoría sabemos de Michi Panero (Madrid, 1951–Astorga, 2004) no lo sabemos más que de oídas: de oírle a él, concretamente, casi siempre ante una cámara, oficiando con violencia exquisita la demolición de su propia efigie. Quienes le

La memoria en llamas de Angelina Gatell

Alguien –quizás otro grande poeta–, en algún atardecer de posguerra de un campo manchego, escuchó a un viejo pastor decir que “las guerras civiles duran cien años”. (Un anciano probablemente analfabeto pero que sabría leer de carrerilla el abecedario de

La memoria en llamas de Angelina Gatell

Alguien –quizás otro grande poeta–, en algún atardecer de posguerra de un campo manchego, escuchó a un viejo pastor decir que “las guerras civiles duran cien años”. (Un anciano probablemente analfabeto pero que sabría leer de carrerilla el abecedario de

Federico G. Lorca: drama rural en mil enigmas y un asesinato

Hay muertos que no terminan de morirse nunca; que siguen jugando al escondite, con los vivos y con los muertos. Hay otros muertos, también (quizá fantasmas de papel y tinta), que no quieren que se encuentre a esos muertos; y

Federico G. Lorca: drama rural en mil enigmas y un asesinato

Hay muertos que no terminan de morirse nunca; que siguen jugando al escondite, con los vivos y con los muertos. Hay otros muertos, también (quizá fantasmas de papel y tinta), que no quieren que se encuentre a esos muertos; y

El temblor sonámbulo del niño Lorca

Miraba con los ojos atónitos de quien ve con la sangre. Veía; no con los ojos de la cara, sino con el ojo sonámbulo del río que corre, en la madrugada del mundo, dando de beber y de llorar a

El temblor sonámbulo del niño Lorca

Miraba con los ojos atónitos de quien ve con la sangre. Veía; no con los ojos de la cara, sino con el ojo sonámbulo del río que corre, en la madrugada del mundo, dando de beber y de llorar a

Marlon Brando: todas las caras del animal

La cámara se acerca de costado, casi a traición, hacia la figura de un hombre apuesto de mediana edad que se tapa los oídos, cerrados los ojos, algunos metros por debajo de una vía que cruza el cielo de la

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La cámara se acerca de costado, casi a traición, hacia la figura de un hombre apuesto de mediana edad que se tapa los oídos, cerrados los ojos, algunos metros por debajo de una vía que cruza el cielo de la